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MIA en los medios de comunicación, Dia Internacional de la Mujer

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¿Cómo se celebra el Día Internacional de la Mujer?

 

Nelson Ajquijay, activista social y facilitador de los diplomados de MIA Guatemala, fue entrevistado junto con otras personas con motivo del Día Internacional de la mujer.  El articulo fue publicado en Magacín, suplemento del diario Siglo21 con el nombre ¿Cómo se celebra el Día Internacional de la Mujer?.  Puede lee el texto completo aqui

“Para lograr una equidad de género hay que involucrar a los hombres”

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Lucia Muñoz, directora de MIA
Lucia Muñoz, directora de MIA

“Aunque una sea niña, se da cuenta de las injusticias. Ya como adulta, en mis 20, regresé a Guatemala como empresaria, pero no era ciega: miraba las condiciones de trabajo y las injusticias hacia el trabajador, y no me gustaba. Empecé a crear conciencia y me nació el deseo de ayudar en una forma organizada”

 

Recientemente en el diario Siglo21 la directora de MIA, Mujeres Iniciando en las Américas, fue entrevistada al respecto de su trabajo en Guatemala en la lucha en favor de la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres.  Se habla no solo de su trabajo sino tambien de lo que la llevo a trabajar en este campo del activismo social, el trabajo de MIA y las metas para poder llevar el trabajo a cada vez más personas en Guatemala.  MIA trabaja en Guatemala la campaña del Lazo Blanco, bajo el nombre Hombres Contra el Feminicidio.

La entrevista fue realizada por Byron Quiñones.  Puede leer la nota completa aquí.

MIA presente en charla sobre discriminación

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Discriminacion en guatemala

Como parte de las actividades en conmemoración del Día Internacional contra la Discriminación Racial, diversas organizaciones se reunieron para discutir la situación en Guatemala.  MIA estubo presente en la actividad, representada por su directora, Lucia Muñoz.

Lea la nota aquí.

 

Lazo Blanco Uruguay participa de “Marzo: Mes de las Mujeres”

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En el marco de “Marzo: Mes de las Mujeres”, iniciativa llevada a cabo por la intendencia de Montevideo, la Campaña Lazo Blanco Uruguay ha decidido llevar a cabo cuatro actividades, todos los jueves de este mes. Nos estamos viendo el 5, 12, 19 y 26 de Marzo.

El horario es de 19:00 a 22:00 horas. El lugar en el que se llevarán a cabo estas cuatro actividades será la Sala de Capacitación de la Casa de las Ciudadanas, ubicada en Uruguay 1932, entre Arenal Grande y Fernández Crespo.

Buscamos involucrar a varones en la erradicación de la violencia hacia las mujeres. Problematizaremos la construcción de los roles de género a través del sistema patriarcal, y cómo el mismo afecta de diferente forma a las personas que habitamos en él.

Compartimos experiencias de trabajo con varones y sus violencias desde nuestra experiencia personal.

Propondremos, también, algunas estrategias para que los varones podamos involucrarnos en la erradicación de la violencia hacia las mujeres.

Ante cualquier consulta no dudes en escribirnos a
lazoblancouruguay@gmail.com.

¡Te esperamos!

Reformar para Prevenir (parte 2 de 2)

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En la primera parte de este texto hablé sobre la responsabilidad estatal de velar por la seguridad de niñas y niños, especialmente en cuanto al abuso sexual. Los niños y niñas son la población mas vulnerable ante la violencia, por eso la obligación moral de protegerlos. Esta obligación, que es tanto estatal como ciudadana, encuentra su principal nicho de acción en la educación, ya que la educación es prevención. MIA, Mujeres Iniciando en las Américas, con el apoyo de la bancada Encuentro por Guatemala, han impulsado la reforma al decreto 12-91 de la ley de educación, precisamente porque buscan proteger a la niñez guatemalteca.

 

Esta reforma busca institucionalizar formas eficaces para lidiar con el abuso que puedan sufrir niñas y niños. En este caso enfocado a dos tipos específicos de abuso, el abuso escolar y el abuso sexual. El abuso escolar es llamado bullying, termino que es de origen ingles. El bullying se refiere a todo tipo de acciones intencionales, violentas, que un alumno ejerce sobre otro, que generalmente es incapaz de defenderse por si mismo, perjudicándolo y alienándolo del resto del grupo. El bullying puede incluir tanto violencia física como violencia psicológica. El abuso sexual lo constituyen todas esas acciones que el agresor pueda realizar para forzar a alguien a formar parte de un acto que al agresor le genere algún tipo de placer sexual. Esto incluye acciones como por ejemplo obligar a alguien a ver pornografía, tocar sin permiso el cuerpo de otra persona o la violación. A diferencia del bullying, el abuso sexual no esta restringido al ámbito académico, de la escuela, puede suceder en cualquier lugar. En ambos conceptos la idea de disparidad de poder entre victima y victimario es la clave para que suceda.

 

Como ya se mencionó, la idea es que existan permanentemente en cada escuela formas de identificar y tratar con las diferentes formas de abuso. Esta reforma esta inspirada en una ley que esta tomando auge en Estados Unidos, que es conocida como “Erin´s Law”, la Ley de Erin, en honor a la mujer que ha Luchado por que se apruebe, Erin Merryn.

 

Erin Merryn fue victima de abuso sexual en su infancia, una experiencia que la inspiró a escribir un libro con su testimonio de sufrimiento. Motivada por el sufrimiento de lo que vivió, se convirtió en una activista social que dedica su vida a educar al respecto del abuso sexual a menores y como erradicar este mal. La idea es cambiar el futuro, para que ya no haya más personas que sufran lo mismo que ella sufrió. La ley de Erin es la manifestación de este trabajo.

 

Pero, ¿que dice esta ley?. A grandes rasgos, establece que las escuelas se deben hacer responsables de ayudar a las niñas y niños a luchar en contra del abuso sexual a través de su función primaria, la educación. Es decir, la ley busca que en las escuelas se les enseñe a niñas y niños a identificar que es el acoso sexual y que hacer en caso se sufra de acoso sexual. Lo primero que la Ley de Erin establece es la creación de una entidad que estudie que es lo que debe de ser enseñado y también como debe de ser enseñado, se crearía un currículo para la enseñanza.   Lo segundo es la implementación de dicho currículo en las escuelas, de forma sistemática y permanente. La reforma del decreto 12-91 de la Ley de educación, que promueve MIA y la bancada Encuentro por Guatemala, busca precisamente eso. En el caso de Guatemala, la entidad que se encargaría de crear este currículo seria MIA, una vez que el congreso aprobara la reforma.

 

Guatemala es un país sísmico. Vivimos bajo la constante amenaza de movimientos telúricos, impredecibles y de nefastas consecuencias. Por eso en muchas escuelas se les enseña a los niños y niñas que hacer en caso de sismo. Se les enseña que el orden y la calma son esenciales en una situación de crisis y que eso puede ser lo que le salve la vida. Hace poco tiempo pude presenciar como los estudiantes de una escuela aplicaban esta enseñanza, al salir de sus salones en calma y orden cuando la tierra empezó a temblar. Temblaba y todos los alumnos salieron exactamente de la forma en que se les enseñó que era la forma mas eficiente de actuar ante tal situación. Si ante un peligro como los movimientos telúrico se les puede enseñar a niñas y niños a reaccionar de la mejor manera, ¿por qué no enseñarles también a enfrentarse a otros peligros?

 

Uno de las mas grandes barreras en la lucha en contra del abuso sexual infantil es el silencio. Nadie quiere hablar al respecto. Parece ser que ante temas tan escabrosos lo mejor es voltear la mirada, guardar silencio y pretender que no existe. Ignorar un peligro no lo neutraliza. No querer hablar de este tema hace que muchas de las victimas de abuso sexual no sepan que hacer, no sepan como reaccionar, que se avergüencen de si mismos, incluso puede llegar hasta el punto en que no sepan que está bien que pidan ayuda. ¿Cuántas niñas y cuantos niños han guardado silencio al ser abusados, porque no sabían a quien acudir por ayuda? Este es un tabú que debe romperse.

 

La reforma del decreto 12-91 de la Ley de educación busca precisamente eso, que niñas y niños sepan que hacer, a quien llamar, a quien contarle. Recordemos que el abuso suele ocurrir en ambientes que hacen que para un niño o una niña pueda ser confuso saber que hacer. La mayoría de los casos de abuso sexual a menores suceden en casa, el victimario es alguien en quien la victima confía, muchas veces familiares cercanos. Sobre todo, que sepan que el abuso sexual no es algo normal, algo que deban sufrir, sin importar quien es el agresor. El sistema educativo es el lugar perfecto para educar al respecto, porque puede trasladar a la población de manera muy eficaz cuales son los protocolos oficiales de denuncia y las formas mas eficaces de prevención.

 

Claro, no se trata de quitarle de las manos a los padres de familia la responsabilidad que tienen con sus hijos al respecto de estos temas. Se trata mas bien de establecer la cuales son las formas en que tanto padres y madres como hijos e hijas, puedan actuar y a quien acudir en caso de que suceda. La prevención primordial de estos casos recae en la educación moral y ética que la familia le provee al niño. Recordemos que la mejor forma en que los casos de abuso a menores disminuyan realmente es educando para prevenir que niñas y niños crezcan para ser abusadores. Como dijo Pitágoras, educad al niño para no castigar al adulto.

 

Jorge Hernández
Coordinador Nuevas Masculinidades
Equipo MIA

Nuevas Masculinidades: aprendiendo a desaprender

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[1].

En los últimos años hemos visto muchos avances en cuanto a equidad de género. Cada día vemos con mas frecuencia como muchas mujeres expanden sus horizontes, ocupando roles que, tradicionalmente, han sido exclusivamente masculinos. Vemos como cada vez más se diversifican los roles femeninos. Esto es el resultado de un largo y difícil proceso de reivindicación, que aun se esta dando. Este proceso se ha visto influenciado especialmente por la necesidad. La necesidad de muchas mujeres al ser el soporte económico único de sus familias, la necesidad de aumentar los ingresos familiares para poder tener una vida mejor, la necesidad de vivir de una forma más digna.

 

Sin embargo no sucede lo mismo con los hombres. Los roles masculinos no se han diversificado en la misma manera, siguen siendo más o menos los mismos. Es muy poco común ver hombres en roles tradicionalmente femeninos. Mucho menos común es ver una inversión total de roles. Por ejemplo, cada vez vemos más mujeres compartiendo o tomando exclusivamente el rol de proveedoras económicas dentro de la familia, pero la cantidad de hombres que comparten o se dedican a las tareas del hogar no aumenta en la misma proporción. Eso de barrer es cosa de mujeres.

 

No podemos negar que el simple hecho de que exista una mayor apertura de roles hacia las mujeres, aunque no sea tanta como quisiéramos, es un avance en cuanto a equidad de género. Sin embargo debemos cuestionarnos por que la apertura no se está dando a la inversa también, por que hay tan pocos hombres dispuestos a ocupar roles femeninos. Algunos podrán decir que es lo masculino el ideal que persigue la equidad, que la idea es que las mujeres sean iguales a los hombres. Sin embargo, esto va en contra de la idea misma de equidad, en tanto que el camino de los movimientos feministas han buscado redefinir lo femenino de una forma que rompa con los paradigmas tradicionales, que no sea dependiente de lo masculino y que no sea impositiva ni opresiva. Es decir, el desarrollo del feminismo en la actualidad busca que las mujeres no basen su identidad como tales, su feminidad, en esquemas preestablecidos que pueden llegar a limitar su sano desarrollo como personas. Es decir, que no por ser mujer se les limite, ni se limiten ellas mismas. Lo mismo hay que hacer con los hombres.

 

Tradicionalmente se ha trabajado con las mujeres la idea de la redefinición de su identidad de género. Esto es porque son ellas la población en riesgo, son ellas las que sufren en mayor medida la jerarquización entre hombres y mujeres y sus consecuencias. Replantearnos el papel de las mujeres dentro de la sociedad es un paso importante hacia la equidad de género. Replantearnos el papel del hombre en la sociedad es un deber igualmente importante.  Aun cuando a los hombres les todo la mejor porción del pastel en las relaciones de género, eso no significa que estén libres de esas limitaciones, que estén libres de las ataduras de la masculinidad tradicional.

 

Aunque la idea de lo femenino esté en proceso de cambio, la masculinidad sigue siendo más o menos la misma de siempre. Podríamos poner un ejemplo muy claro. A los Hombres se les niega la posibilidad de expresar ternura, cariño, tristeza o dolor, esas expresiones que tradicionalmente se relacionan con lo femenino. Por que, para lo masculino, lo que tradicionalmente se piensa como femenino es denigrante y no permitido. A cambio, a los hombres se les permite solamente expresiones y emociones de ira, agresividad y audacia, pero también de placer.   Esto ha sido así desde hace mucho tiempo y a muy poca gente le ha parecido que esto merece el esfuerzo para cambiarlo. Claro, la idea de que debe de cambiar está ahí, pero el trabajo es muy poco.

 

Por supuesto, la construcción social de la masculinidad es mucho mas que la expresión de las emociones. La masculinidad, entendida bajo la idea de que significa ser hombre, debe construirse de la misma manera en que se está construyendo actualmente la femineidad, bajo la luz de la equidad de género. El problema radica en que no existe una forma de constituir lo masculino. No hay una única y milagrosa formula correcta, sino que se trata de una diversidad de maneras en que es posible ser hombres, teniendo una identidad de género sana. Claro, no es trabajo sencillo.

 

Para poder replantearnos nuestra identidad de género sin caer otra vez en lo mismo es necesario primero analizar lo que actualmente pensamos que es la masculinidad. El primer paso es deconstruir la idea de lo masculino que tradicionalmente hemos aprendido. Es necesario ver no solo lo que es, partiendo de cuales son los roles y estereotipos que se relacionan al hombre como tal, sino también de donde vienen esas idea, como las aprendemos reproducimos, comprender que consecuencias tiene, como nos afecta como individuos y como afecta a los demás. Deconstruir para analizar lo que no nos permite cambiar tan fácilmente, lo que nos limita y que es lo que hay que cambiar, eliminar o incluso conservar. Deconstruir nos permite también cuestionarnos.

 

Lo siguiente es destruir. Esto no se refiere a destruirlo todo y empezar de cero, sino a destruir las limitaciones. Es decir, trabajar para romper con esas practicas sexistas que reproducen los patrones machistas de comportamiento y que ayudan a perpetuar la idea tradicional de masculinidad, dominante y hegemónica. Si la deconstrucción nos presenta una descripción y análisis de la masculinidad tradicional, la destrucción nos implica la oportunidad y la voluntad para hacer un cambio. Cuestionarse es una bisagra, nos permite pasar de “ver lo malo” a “remover lo malo”. La destrucción de los patrones tradicionales debe ir de la mano de la deconstrucción, del análisis, para evitar volver a lo mismo con diferente nombre.

 

Por ultimo, debemos reconstruir. Reconstruir la masculinidad y pluralizarla. Dejar de pensar en una sola forma de ser hombre y pensar en masculinidades, en diferentes formas de ser hombre. Cuando sabemos que es lo que estamos haciendo mal y dejamos de hacerlo, lo siguiente es hacer otra cosa. Idealmente algo mejor de lo que estábamos haciendo antes. Nuestra masculinidad debe ir de la mano de nuestra individualidad, en el sentido de que debe permitirnos desarrollarnos plenamente como sujetos. Pero también debe ir de lado de nuestra colectividad, entendiendo que como sujetos, como individuos, somos parte de una sociedad en la cual nos desenvolvemos, a la cual debemos igualmente reconstruir.

 

La identidad de género no debe ser una limitación, no debe ser una caja que nos encierre. Nuestra identidad de género debe ser una aceptación de nuestro propio ser, plenamente y sin cerrojos. Nuestra identidad de género no debe ser una lista de que es permitido y que es prohibido, no debe ser una lista de roles. A final de cuentas, lo que implica redefinir nuestra identidad de género, redefinir lo masculino y lo femenino, es darnos cuenta que no hay razón real para que exista una división sexual de roles.

 

Para poder hacer realidad todo esto, o por lo menos iniciar el proceso de cambio, es necesario educar.   Educar a niños y niñas, para que crezcan con nuevas ideas al respecto de las relaciones, identidad y equidad de género. También es importante educar a gente adulta, para que empiecen el proceso de cambio en si mismos y puedan ser ejemplo para futuras generaciones. En MIA, Mujeres Iniciando en las Américas, hacemos de esto nuestro objetivo de trabajo. Es por eso que apostamos por la educación, tanto a niños y niñas como a gente adulta, mediante la campaña del Listón Blanco, que en Guatemala le hemos dado el nombre de Hombres Contra el Feminicidio. Pero queremos hacer un esfuerzo mayor en la redefinición de la masculinidad. Por eso estamos trabajando para ofrecer el diplomado Nuevas Masculinidades. Este diplomado busca facilitar en los hombres el proceso de deconstrucción-destrucción-reconstrucción para que sean capaces de redefinir su propia masculinidad y así ser un ejemplo de lo que puede ser un hombre con una saludable identidad de género.

 

 

Para mas información al respecto de nuestros diplomados, puede contactarnos a usac@miamericas.info y nuevasmaculinidades@miamericas.info

 

 

Jorge Hernández
Coordinador de Nuevas Masculinidades
MIA, Mujeres Iniciando en las Américas.

 

[1] Publicado en la revista Psicología y Vida, mes de Julio, 2013 www.revistapsicologiayvida.com

Reformar para prevenir. (Parte 1 de 2)

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En el marco del día internacional de la no violencia en el próximo 25 de noviembre, es apropiado reflexionar al respecto de las diferentes formas en que la violencia nos rodea. Reflexionar al respecto de la violencia que deben sufrir las mujeres en nuestra sociedad, solo por el hecho de ser mujeres, hace que voltee la mirada hacia otra parte de la población en iguales condiciones de desamparo y vulnerabilidad, la niñez.

 

No es secreto que la niñez de Guatemala tiene ante si un cúmulo de problemas sociales. Es la niñez el grupo etario más susceptible ante la violencia que se ha enraizado en nuestra sociedad. La violencia los alcanza sin que muchas veces sean capaces de saber como reaccionar. La inocencia propia de su edad los protege y los desarma al mismo tiempo. Por eso mismo es necesario que se puedan establecer formas de protegerlos, espacios seguros en los que se les permita un desarrollo personal sano.

 

Idealmente, la forma institucionalizada en que esto sucede es la escuela. El conocimiento, como herramienta para enfrentar la realidad, es la base sobre la que se funda la idea de las escuelas. Es en este ámbito académico en que institucionalmente se puede ayudar a niñas y niños. Cuando la violencia los alcanza, incluso en el hogar, la escuela debería de proveer un espacio en el que se puedan sentir seguros, un lugar al que puedan acudir por ayuda. Sin embargo, muchas veces la violencia la sufren dentro de esta misma institución, dentro de la misma escuela.

 

La violencia escolar en sus diferentes formas es un flagelo al que hay que ponerle especial atención. Muchos niños y muchas niñas han sufrido, aun sufren, algún tipo de violencia en la escuela. El acoso escolar, identificado en los últimos años con el vocablo inglés bullying, es uno de las principales formas de violencia a la que las niñas y niños se enfrentan dentro del ámbito escolar. Sin embargo también sufren de violencia sexual, especialmente las niñas. La violencia sexual es una forma de violencia que hasta hace muy poco empezó a ser discutida. Los tabús de una sociedad patriarcal han hecho que estos casos sean muy poco discutidos, invisibilizados bajo el manto del silencio, haciendo que sea muy difícil no solo identificar el problema sino eliminarlo.

 

¿Qué hacer en estos casos? Los responsables de la seguridad de cada niña y niño deben de ser las instituciones a cargo de la niñez, en este caso el sistema educativo.  Por eso es imperativo que se reconozca la responsabilidad estatal en estos casos. No solo en cuanto al castigo de victimario y ayuda a las victimas, más importante aún en la prevención. Paradójicamente, la mejor forma de prevenir, y eventualmente eliminar, es mediante la educación.

 

Ante esta situación, nuestra ong MIA, Mujeres Iniciando en las Américas, decidió hacer algo. Reconociendo la necesidad de que existan políticas institucionales para lidiar con los casos de abuso, de violencia, escolar. Gracias a la ayuda del abogado Álvaro Castellanos, MIA entró en contacto con Bienvenido Argueta, un reconocido académico y pedagogo. Gracias a su asesoría y respaldo, MIA redacto una propuesta para la reforma del decreto 12-91, de la Ley de Educación, que pretende proteger a los menores de abusos sexuales y del acoso escolar, mediante la implementación de métodos de prevención y tratamiento, que aseguren su bienestar dentro del aula. Con la propuesta redactada, MIA entro en contacto con la bancada Encuentro por Guatemala, específicamente con Nineth Montenegro, para poder promover la reforma y que esta llegara a concretarse.

 

Esta iniciativa busca que se establezcan mecanismos que identifiquen cualquier tipo de abuso y que además les den el seguimiento necesario para referirlo los casos en las instituciones correspondientes. Estos mecanismos deben establecerse desde dentro de la escuela. La idea es que existan permanentemente en cada escuela formas de identificar y tratar con las diferentes formas de abuso. El hecho de que sea desde la escuela el esfuerzo permite que se agilice el trabajo. Es decir, se evitan retrasos burocráticos y se puede actuar mucho antes y con mayor eficiencia. La idea es asegurar la protección y el bienestar físico y psicológico de los niños y las niñas.

 

El ministerio de educación cuenta con protocolos para situaciones de abuso en la escuelas. Sin embargo no se implementan. La iniciativa de reforma busca crear de la misma forma mecanismos que obliguen a la implementación de los planes. Lo importante a fin de cuentas es que la voluntado política se traduzca en acciones reales que beneficien a quienes deben beneficiar, que beneficien a la niñez, creando con el tiempo un espacio en libre de violencia de cualquier tipo. Surge la pregunta desesperanzadora, pero necesaria, de si esta reforma será solo una de esas paginas aprobadas y engavetadas que se olvidan y nunca se implementan. De todos depende que no suceda, de todos depende que se implemente, se exija y se beneficie la niñez de ella.

 

Jorge Hernández
Coordinador Nuevas Masculinidades
Equipo MIA.

Diferenciación salarial

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El cambio para eliminar la discriminación económica puede empezar por voluntad.

Dos personas que realizan el mismo trabajo y que merecen el mismo mérito al realizarlo merecen un sueldo idéntico. ¿Qué podría ameritar que uno gane más que otro? Según la Encuesta Nacional de Empleos, realizada en 2012, el género de la persona influye en si gana más o menos por el mismo trabajo.

Suena a cosa del siglo pasado, pero es algo real y actual. Según la encuesta, en el área metropolitana, el promedio de ingreso de un hombre asalariado es Q3,000, mientras el de una mujer asalariada es Q2,400. Una diferencia de 20% es digna de notar. En el interior de la república la diferencia es menor. Tanto en área urbana como rural la diferencia entre los promedios es la misma: Q100. Diferencia casi simbólica pero que evidencia un entorno laboral discriminatorio hacia las mujeres.

Podríamos aducir que los trabajos tradicionalmente femeninos tienen una remuneración menor que los masculinos. Sin embargo, esto niega la realidad de que todo trabajo puede ser realizado tanto por mujeres como por hombres. Podría aducirse que una mujer representa más problemas a los empleadores que un hombre. El embarazo es un factor de riesgo en la vida laboral de una mujer, no solo por el descanso pre y post natal requerido e innegable, también porque suele ser ella quien se encarga del cuidado de los hijos a tiempo completo. Paguémosle menos, de todas formas renunciará cuando se case y tenga hijos. Suena a discriminación.

Es necesario promover una igualdad en remuneración por igual trabajo. En Estados Unidos existe una ley que dictamina que el salario de un hombre y una mujer, en igualdad de circunstancias, no puede ser distinto. No sustituye un beneficio con otro, no pide que las mujeres ganen más por ser mujeres. Rectifica legalmente una práctica laboral común que discrimina, económicamente, según su género.

Lo ideal sería no necesitar una ley que nos recuerde que igual trabajo merece la misma remuneración. El cambio para eliminar este tipo de discriminación económica puede empezar por nuestra propia voluntad. Voluntad de los empleadores de no caer en esta discriminación salarial, cuando realizan el mismo trabajo. Voluntad de los empleados y empleadas para no permitir que esto suceda. Suena mucho más fácil de lo que en realidad es, por supuesto, pero me gusta pensar que somos capaces de realizar un cambio sin necesidad de esperar que una ley nos lo ordene.

Educad al niño y no será necesario castigar al adulto

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Dicen que prevenir es mejor que lamentar. Es cierto. Sin embargo el trabajo de prevención suele ser ignorado por que su buen resultado no es fácilmente medible. Cuando la prevención funciona, nada sucede. Nada malo al menos. Por eso el trabajo mientras más exitoso es, más desapercibido pasa.

 

En MIA, Mujeres Iniciando en las Américas, creemos que la prevención es la mejor forma de realizar un cambio, específicamente en los temas de equidad de género. La famosa y acertada frase de Pitágoras “educad al niño y no será necesario castigar al adulto” es una buena forma de resumirlo. Por eso buscamos trabajar especialmente con niñas y niños.

 

Uno de los objetivos de la educación, es enseñarle a las niñas y niños a comportarse según los valores y normas socioculturales existentes. Esto inicia en el seno familiar, pero se reafirma y refuerza en la escuela. Entre otras cosas, esto otorga a los infantes una visión socialmente definida de los géneros, sus diferencias y como estas deben afectarnos y definirnos. Estos patrones se quedan con nosotros durante toda la vida. Sin embargo estos patrones están fuertemente influenciados por estereotipos tradicionales que ordenan las relaciones de genero en una estructura de jerarquización y dominación, que eventualmente permite suceda la violencia de género.

Educar a un niño para que cambie su visión de las relaciones de género de manera que tienda a la equidad, es nuestro objetivo principal. Buscamos ayudar a crear en el niño un razonamiento moral que le permita identificar las inequidades en las relaciones de género y condenarlas, para que pueda modificar su conducta a favor de la equidad. Por esto nuestro principal interés son los niños.

 

Esto lo hacemos con el respaldo de la Campaña del Listón Blanco o White Ribbon Campaign. Esta campaña, originaria de Canadá, otorga una serie de herramientas didácticas, que han sido adaptadas a la realidad guatemalteca y que MIA presenta con el nombre de Hombres Contra el Feminicidio.

 

Sin embargo, no es solo a niños que en MIA enfocamos nuestros esfuerzos. El trabajo de prevención idealmente debe ser enfocado a los mas jóvenes, pero idealmente no significa exclusivamente. La educación en temas de equidad de género es buena a toda edad. Por eso también llevamos la campaña a personas adultas. Esto a través de diplomados que llevan el mismo nombre de la campaña y ,si se desea contribuir mas, voluntariados para llevar nuestras herramientas didácticas a escuelas y colegios, voluntarios que eduquen. Quizás el esfuerzo mas importante con gente adulta sea llevar el contenido del diplomado a madres y padres de los niños y niñas que reciben nuestros cursos, permitiéndonos un esfuerzo conjunto que permita un mejor aprendizaje.

 

Sabemos que para educar a un niño es necesario un adulto que crea firmemente en los conceptos que se quiere inculcar en los niños, porque es con el ejemplo que se enseña de forma mas efectiva. Por eso es que también buscamos la educación en el adulto, para que sea un ejemplo a seguir.   Educad al niño y no será necesario castigar al adulto; educad al adulto para que sepa guiar al niño. La prevención debe ir a todos niveles.

O Todos Hijos o Todos Entenados

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La primera persona a la que deberíamos darle el salvavidas es la que no sabe nadar.

 

Resulta paradójico que el concepto de igualdad sea tan complicado de aplicar. Cuando hablamos del tema solemos hacerlo bajo la idea de que es una forma de horizontalidad infranqueable. Pero la idea de igualdad tiene una complejidad que no solemos visualizar. Todos y todas somos distintos y son las diferencias las que dan origen a la desigualdad. ¿Cómo plantearnos la igualdad ante las diferencias?

 

Esto viene a discusión por motivo de la Ley Contra el Femicidio y Otras Formas de Violencia contra la Mujer. La constitución de la republica dice, como todos sabemos, que se reconocen a todas las personas como iguales en dignidad y derecho. Por eso es que para algunos resulta contradictorio una ley contra el femicidio. Es una ley especifica que castiga solo a hombres. Eso suena a desigualdad, no se puede negar. O somos todos hijos o somos todos entenados. Habrá quien diga, quizás cínicamente, que para igualar las cosas, se cree una Ley Contra el Masculinicidio.

 

Pero hay que verlo en contexto. Cuando un grupo se encuentra en una situación de desigualdad, derivada de condiciones históricas, sociales y culturales, es necesario otorgarle herramientas para romper con esa desigualdad. La igualdad real y efectiva no se trata de tratar a todos iguales, sino de tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales.

 

Hagamos una analogía explicativa. Dos personas viajan por el mar y la embarcación en la que viajan se hunde. Una de ellas sabe nadar. La otra persona sus padres no se le permitieron nunca que aprendiera a nadar. Para que ambas tengan una oportunidad igual de no morir ahogados, la primera persona a la que deberíamos darle el salvavidas es la que no sabe nadar.

 

Como sucede con todas las leyes, la Ley Contra El Femicidio no solo busca castigar, si no disuadir de que no se cometan estos actos. El castigo legal siempre es ejemplar. Pero lo mas importante, persigue promover una confianza en el sistema de justicia, para que se rompan los círculos de miedo y sometimiento. ¿Podemos hablar de igualdad cuando existe un miedo a denunciar derivado de la cultura de machismo? El miedo al agresor en el caso de la violencia contra la mujer tiene un fuerte componente cultural. Esta ley busca otorgarle confianza a las victimas para que denuncien y se puedan aplicar castigos ejemplares. Talvez a base de castigos entendamos que es lo que debemos cambiar.

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